Pepe Yáñez, artista sevillano. En él el arte es semilla, puente y refugio. En proyectos como Germes à Yaoundé, realizado en Camerún o Todas las mentes son Mágicas, el mural se convierte en un acto de siembra simbólica, una metáfora visual de la esperanza.

Cada mural, diseñado específicamente por el artista para su contexto, invita a imaginar, a jugar y a reconectar con la propia esencia. A veces se permite licencias geográficas muy intuitivas: en su último mural en Camerún surgieron colores muy africanos. “Los colores hablan, y los elijo en función de las personas que van a “escucharlos” “.
El mural como siembra simbólica: Todas las mentes son Mágicas
Cada persona, cada mente, con sus particularidades, sensibilidades y modos de percibir el mundo, posee, para Pepe Yañez, un valor único y una capacidad creativa propia. La palabra “mágicas” no alude a algo fantástico, sino a esa energía transformadora que cada persona lleva dentro, incluso —y especialmente— en situaciones de vulnerabilidad. Todas las mentes son mágicas es un proyecto que, desde hace algunos años, viene transformado con intervenciones murales colaborativas en áreas de Salud Mental en diversos hospitales, para crear entornos más humanos, amables y esperanzadores.
Ganador de la convocatoria “Support My Cause” de Coca-Cola 2025, y seleccionado en el Matchfunding Donax2. Salud Mental de Fundación Triodos con la Fundación Retos Azules, el proyecto se consolida como un modelo de humanización, a través del arte, reafirmando la idea de que todas las mentes -diversas, sensibles y únicas- son verdaderamente mágicas.
El proyecto parte de la convicción de que, el arte, tiene un poder sanador y educativo, capaz de acompañar los procesos emocionales de niños, niñas y jóvenes, en entornos hospitalarios y docentes. El espacio clínico se transforma en un entorno poético donde la belleza y la empatía se integran en la atención sanitaria. A través del color, la metáfora visual y la participación de pacientes, familias y profesionales, las paredes se convierten en un relato de inclusión, autoestima y creatividad compartida.

Espacios grandes humanizados donde los murales elevan la personalización a un nivel nuevo. Su arte es símbolo de una sensibilidad que se asoma a través de la materia.
Espacios llenos de humanidad
“Cuando pinto en un hospital, no estoy decorando una pared, estoy intentando abrir una ventana. Todas las mentes son mágicas nació de una idea bastante sencilla: que los espacios donde se cuida la salud mental también necesitan cuidar las emociones. Porque los entornos también influyen en cómo nos sentimos. Los pasillos, las salas se transforman en lugares que transmiten calma bienestar y esperanza”.
Pepe Yañez comunica con un lenguaje universal, y, a través de las formas y los colores, los símbolos acompañan a las personas que están pasando momentos difíciles. “Cuando termino un mural en estas unidades, siento que deja de ser algo mío, se convierte en algo compartido, constituído de miradas, palabras y emociones de las personas que he encontrado en mi trabajo. Cada trazo es una conversación silenciosa. Pintar en este tipo de unidades, es una experiencia profundamente humana y no es solo arte mural, sino una manera de recordar que, en los momentos más frágiles, todas las mentes siguen siendo mágicas”.

En un Área de Pediatría hospitalaria su objetivo es reducir miedo hospitalario, generar alegría y distracción positiva y es donde se permite más juego cromático (el color es símbolo y emoción, no realista) buscando un ambiente optimista que distraiga del contexto médico.
Un arte que nace del contacto con las personas
Creatividad, talento y técnica para expresar emociones puras en un artista libre: “Con los años he comprendido que, para mí, el arte alcanza su plenitud y verdadero sentido cuando nace y crece en contacto real con las personas que lo habitan cada día; cuando se integra de forma natural en sus vidas y se libera de la excesiva teorización, de los círculos cerrados y del protagonismo del mercado, para volver a situarse al servicio de una experiencia compartida, viva y profundamente humana”.
Un artista libre que pinta desde el corazón. Al finalizar el trabajo en en centro San Juan de Dios (un referente en la atención integral a niños con discapacidad intelectual, física o necesidades especiales) Yañez escribió en las redes “Ha habido tiempo para muchas cosas. Participación de los niñas y niñas del cole, que han aportado su granito de arena en los talleres participativos que hicímos. Es nueva manera de saber y de entender de aprender que los colores hablan y que los espacios cambian y se llenan de humanidad cuando los transformas con el cariño que recibes”.
Un artista que disfruta de su trabajo y que sabe captar lo más íntimo del mismo: “Estoy disfrutando mucho estos murales, un proyecto que me llegó de una manera inesperada y que me está cautivando en cada trazo. Llevo varios dias en los que anochece pintando en soledad en la enorme galería de una casa cuyos muros desprenden la entrega y la infinita generosidad que la habitan a diario, y hay algo que te atraviesa de una manera desconocida y muy especial. Y sí, existe una ciudad en medio del campo que de día se llena de niños y niñas repletos de luz, rodeados de ángeles sin alas. En serio, hay un mundo mejor, y está en éste, mas cerca de lo que pensamos”.

Amarillo cálido suave, coral claro melocotón, verde agua… colores “respirables” con los que el artista convierte un espacio grande en un lugar humano y acogedor.
Sus colores: una paleta que comunica
Para Pepe Yañez la gama de colores que escoge depende principalmente de la edad y el estado emocional de las personas que habitan a diario los espacios en los que pinta cada mural.Su paleta es siempre emocional. Para el artista sevillano los colores comunican y transmiten sensaciones, por ello, cuando pinta murales habitados por personas con una sensibilidad especial está muy atento a las tonalidades que usa: gamas frías suaves, azul claro, verde agua, lavanda, turquesas, con contrastes muy bajos, es decir, usa colores “respirables” con degradados suaves.
A veces, acentúa con amarillo cálido suave, coral claro melocotón y evita siempre el rojo intenso o el negro. Por el contrario, en un colegio de educación general busca energía equilibrada, motivación, creatividad, con colores calmados porque caracterizan su lenguaje, pero más luminosos que en hospital. Azul cielo, verde claro, amarillo, naranja suave, turquesa intenso, con zonas de color más activas en áreas de juego, circulación o áreas más calmadas así como en zonas de lectura o aprendizaje. Por otro lado, en una Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil con los colores su objetivo es transmitir calma, seguridad, reducir la ansiedad. “Ahí busco una sensación de espacio terapéutico, silencioso visualmente, que no sobreestimule”. Como Franz Marc (1880–1916), figura clave del expresionismo alemán, Yañéz usa el color no para describir sino para traducir emociones y espiritualidad.

Pepe Yañez sigue pintando cuadros en su estudio en el olivar, y realizando cuadernos de viajes.
Pepe Yañez. Todas las mentes son mágicas. Espacios donde se ha desarrollado:
-Ud. de Salud Mental infanto juvenil USMIA Hospital Universitario Virgen del Rocío. (Con Bollo Natural Fruit)Ud. de Salud Mental infanto juvenil USMIJ. Hospital Universitario Virgen de Valme. Área de ingresos de adultos Ud. Salud Mental Hospital Universitario Virgen de Valme. Área de Salud Mental Hospital Universitario Virgen Macarena. (Con Coca-Cola Europacific Partners y Fundación Retos Azules)Área de Pediatría Hospital Universitario Virgen del Rocío. (Con Asociación de Amigos Hospital Virgen del Rocío). Colegio de Educación Especial Ciudad San Juan de Dios, Alcalá. (Con Fundación Retos Azules y Fundación Triodos). Patio USMIJ Hospital Universitario Virgen de Valme. Área de ingresos Cirugía Pediátrica Hospital Universitario Virgen Macarena (Con Fundación Retos Azules y Fundación Triodos).
-Otros proyectos recientes de humanización de espacios: “Brotes en el muro” en el Centro Penitenciario Sevilla I (12 murales en 2 intervenciones con participación de reclusos), “Germes a Yaoundé” en Tiama Ecole, Camerún, con participación de alumnado, “Mi sombra cuenta historias” en diversos Centros de Enseñanza con participación de alumnado.
-Próximas intervenciones: UCI Hospital San Juan de Dios Aljarafe y Azobé Ecole. Yaoundé, Camerún, del 12 al 30 de junio.
Info: Pepe Yañez
Photo de José Manuel Vidal y la Fundación Retos Azules



