ARMANI, HOMENAJE A MILÁN

GIORGIO ARMANI HOMENAJE A MILÁN

Scritto da Myriam Lafuente Soler on . Postato in Agenda Moda

El teatro de la Scala de Milán, del arquitecto Giuseppe Piermarini, se construyó en 1778. Se trata de la institución más emblemática de Milán, situada muy cerca de la via Manzoni, en zona San Babila, donde Armani tiene un inmenso edificio señorial que contiene tienda, caffè, hotel y dos restaurantes.

PARÍS LA ENCUENTRA EXCESIVA, LONDRES TODAVÍA MANTIENE UNA ATMÓSFERA QUE PARECE QUE TE PUEDA SALIR EN CUALQUIER MOMENTO JACK EL DESTRIPADOR, NUEVA YORK SE HA PERDIDO EN LAS TENDENCIAS DEL MOMENTO… GIORGIO ARMANI PODRÍA VIVIR EN LA CIUDAD DEL MUNDO QUE DESEARA PERO A ÉL LE GUSTA PENSAR QUE PUEDE PASEAR POR LAS CALLES DE MILÁN SIN TEMER QUE LE ESTÉN SIGUIENDO.

Myriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), collabora per Agenda Viaggi scrivendo in spagnolo e inglese. Ci racconterà con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online.

Milan, Italy.

ARMANI Y LA PANDEMIA
Con la pandemia la relación entre Armani y Milán se ha hecho todavía más estrecha si cabe. En plena crisis sanitaria la casa Armani convirtió su producción en batas y mascarillas para sostener a los necesitados con los beneficios. En diciembre del año pasado, para que la ciudad no bajara la moral, en las vallas publicitarias se leía una frase con la que Giorgio Armani daba ánimos: “Estoy con Milán y los milaneses. Con sentimiento”.

El estilísta comprendió, muy pronto, la gravedad de la situación y ayudó a hospitales e instituciones (1,25 millones de euros a tres hospitales en Milán). Solidaridad para Giorgio Armani significa responsabilidad, y sentido de colectividad. “Hoy más que nunca hay que estar unidos, apoyarnos cada uno según sus posibilidades. Comprendí enseguida la gravedad del problema y el 23 de febrero hice el desfile de moda a puerta cerrada, sin público. Era muy complicado el poner en riesgo a tantas personas”. (Se refiere al desfile Timeless Thouhts“).

El lockdown lo sintió como una oportunidad para volver a la autenticidad y recuperar una visión más humana de su empresa. Un parón forzoso que bien podía invitar a la reflexión. En marzo escribió una carta que contenía sus pensamientos, una especie de examen de conciencia sobre el mundo de la moda y sus posibles transformaciones. En la carta se decía que la crisis daría un corte a los ritmos frenéticos que se vivían, donde el lujo adoptaba modalidades del fast fashion. Diseñar un futuro más auténtico donde las colecciones de verano estarán en los escaparates, al menos hasta principios de septiembre, como es lo natural.

MILÁN ES ARMANI Y ARMANI ES MILÁN

Giorgio Armani nace en Piacenza, un 11 de julio de 1934. Se translada con toda la familia a Milán en 1953. La escritora danesa Isak Dinesen describó, de forma admirable, la relación de la persona con el territorio en su obra Memorias de África. Ella encontró allí su lugar y así lo relata: “Alli arriba respirabas a gusto y absorbías seguridad y ligereza de corazón. En las tierras altas te despertabas por la mañana y pensabas: “Estoy donde debo estar”. Esa sensación de estar donde se tiene que estar es, a mi parecer, la que siente el estilísta italiano con Milán. La capital lombarda es su lugar de estar en el mundo, allí trabaja, allí vive y allí se inspira.

A pesar de los trágicos momentos que vivía Milán, Armani la veía bonita, una isla tranquila y elegante lejos de todo lo demás. “La calma, hoy día se busca la calma, lo sutil, con menos gritos. Y encuentro todo esto en Milán. Cuando recorría las calles de una Milan vacía era preciosa. Su elegancia no desaparecía“. Este año en el palacio nobiliario Orsini, siete minutos de belleza pura en un desfile a puerta cerrada que rinde homenaje a su Milano con la colección Giorgio Armani Privé, titulada Omaggio a Milano (Homenaje a Milán).

Milán y Armani se han siempre influenciado mutuamente, cada uno ha dejado en el otro su huella imborrable. “Ciudad elegida, donde vivo y trabajo. Los edificios no son imponentes u opulentoss como Roma, pero si se vas más allá de la fachada descubres internos fantasticos, atmósferas refinadas, exclusivas y privadas, con historia pasada. Goza de belleza cercana a mi estilo, mi estilo de vida, mi modo de ver. Milán te premite participar en su vida, te envuelve en una atmósfera protectiva y atractiva” (Armani).

ENTRÓ EN LA MODA DE PURA CASUALIDAD

Entró en la moda, por pura casualidad. Se encontraba realizando los estudios de medicina sin convicción cuando decidió aprovechar para hacer el servicio militar para interrumpirlos. Se encontraba convalesciente en Milán, era un desocupado cuando entró -gracias a un conocido- a los veinte años en el centro comercial La Rinascente de Milán, y se puso a disposición para hacer “cualquier cosa que se me ofreciera“. Su primer trabajo allí fue asístir a los arquitectos que realizaban los escaparates, fué su primer contacto con la moda. Trabajó después para Nino Cerutti y Hugo Boss. En 1975 nació su primera colección y, junto a su socio y arquitecto, Sergio Galeotti, funda la empresa Giorgio Armani. (Galeotti murió prematuramente en 1985 a los cuarenta años, ambos tuvieron una gran complicidad en lo referente a la vida y el resto del mundo).

Hora del aperitivo en la cafetería de Armani. Clase, distinción, buen gusto y saber estar.

“Un artísta ligado a la industria”, es la definición que Armani da al estilísta. Lombardía es la región más industrial de Italia, y Armani vivó para el trabajo en su capital, Milán. La moda no es solamente creatividad , tiene mucho de industria detrás. “La moda no es pura fantasía, es práctica y sirve para ponérsela: simplemente nunca he amado la creatividad como un fin en sí mismo, la explosión de fantasía para sorprender y dejar con la boca abierta con creaciones que, después, son imponibles. El más alto vuelo de fantasía para mí tiene que tener un sentido. Debe traducirse en una prenda, en un accesorio que después un hombre o mujer serán capaces de ponerse” (Armani).

Y EL ÉXITO LE LLEGÓ POR SORPRESA

Nunca persiguió el éxito y éste lo encontró desprevendioo, confiesa con sencillez el estilísta italiano. ¿Cómo le llegó el éxito? Siendo modesto y consciente de sí mismo. Según Giorgio Armani hay que saber lo que se quiere, ser consciente de lo que se es con modestia, tener miedo de equivocarse cuando produces algo que estimula. Ese miedo, según Armani, es positivo, si se está muy seguro de sí mismo, te encierras en tu mundo y te vuelves aburrido, limitándote a la larga y con el tiempo. No vivir sin amor es muy importante, el convivir una emoción, tener una persona por la que te levantas cada mañana, sería otro consejo que daría: “Todo lo que he hecho en el trabajo lo he hecho por Sergio. Y Sergio ha hecho todo por mí”. Tener pasión por lo que haces, el trabajo es vida y hay que apasionarse por ella.

LA ELEGANCIA, SER RECORDADO

Tiene muchos recuerdos de su infancia que han influído en su trabajo a lo largo de su vida. “La elegancia de mi madre y mi padre. Una belleza esencial. Elegancia, sobre todo, interior, porque no eran ricos. Mi madre nos hacía los vestidos, parecíamos ricos siendo pobres y nos envidiaban los amigos de la escuela. Me gusta el pasado, de mi familia, del cine, que era la única forma de divertirme. El cine influenció en mi moda, me hubiera gustado ser director de cine. El cine fue mi primer gran amor, me fascina el pasado del cine, las atmósferas pasadas” (Armani). Son ideas entrañables que gusta recordar de quien ahora está situado entre las cinco personas más ricas de Italia. O como cuando vendió su Volkswagen para comprar los muebles para decorar su primera oficina pequeña.

Un hombre que vive por y para el trabajo (como muchos milaneses) y que reconoce, con modestia, que es trabajando, donde se siente como pez en el agua. Los fines de semana se encuentra perdido, y no ve el momento de que llegue el lunes para ponerse a trabajar: “Mi elección de vida es el trabajo, tengo pocas horas para mí. Y, por eso siento que formo parte de esta ciudad y esta ciudad forma parte de mí“.

Para trabajar le gusta vestirse sencillo, no es Armani un hombre que desee hacerse notar: “Me visto para trabajar, no me visto como se supone debería vestir un estilísta. A veces me pongo corbata de rayas. Elijo mucho el azul porque creo que me queda bien” (…) “Es muy importante como se vistes, es lo primero que ven de tí. No vestirse “a fondo”, no estudiarse del todo, el aire casual no ha de perderse, sin dar la sensación de ir dejado” (…) “El aparentar dura poco, el ser, es para toda la vida“. Mas que hacerse notar, la elegancia consiste en ser recordado, piensa Giorgio Armani.

UN NUEVO CONCEPTO DE CHAQUETA

La “chaqueta desestructurada” de Armani o la elegante revolución de la moda italiana, acompaña las líneas del movimiento del cuerpo. Es el emblema absoluto de su estilo, la quintaesencia de la firma. Chaqueta de corte estándar completamente decostruída con grandes líneas fluídas. El estilísta modifica las proporciones tradicionales de la misma y la hace holgada: revoluciona su diseño eliminando los soportes internos y cambiando la posición de los botones. La desmonta para volverla a poner junta otra vez con proporciones renovadas, mas relajada, informal, con menos rigor, dejando intuir el cuerpo y la sensualidad del mismo. Personaliza así una de las prendas más clásicas del armario masculino que se hace adaptable a quien se la pone.

Giorgio Armani regala a la moda italiana el concepto de libertad con una chaqueta que, más que vestirte, te acaricia la espalda y el cuerpo. Giorgio Armani apuesta por el casual contemporáneo, y viste a la mujer con prendas masculinas sin que pierda la feminidad. No ama definir su moda unisex, sino la reivindicación de la dulzura en el hombre y de la fortaleza en la mujer. Mujeres más fuertes y hombres más gentiles. Recogió un periodo histórico preciso, el de una mujer que trabajaba fuera de casa, adquiriendo cada vez un mayor protagonísmo en la sociedad y, un hombre, que podía ser más dulce en su relación con el mundo. “Si me preguntan qué es más sencillo para mi diseñar una colección masculina o femenina, respondo que, la moda masculina la hago con la mano izquierda, como un rito bienvenido o como un pianista que practica con escalas… La mujer es otra historia porque se puede vestir de muchas maneras y tiene más requisitos para quien diseña para ella… lo que estimula mi creatividad continuamente” (Giorgio Armani).

LA EXCELENCIA EL TRABAJO

La moda de Armani es una moda que se repropone cada vez, es coherente e innovativa, este sería el éxito de su vida, de su trabajo. Siempre innovando, creando, pensando, trabajando… muy exigente siempre a la hora de elegir los tejidos. “Vivo siempre en la duda de si he dado todo de mí, de no haber hecho solo una mínima parte de lo que podría haber hecho. Y me pregunto si la chaqueta ha tenido éxito merecido o solamente lo tuvo porque llevaba la firma Armani“.

Cuando se le ha preguntado al estilísta italiano qué no ha hecho en la vida ha contestado el no haberse preocupado de él mismo y no darse cuenta de que el tiempo pasaba. Es una respuesta genial, de alguien sensible que es consciente de que el tiempo, es una valor tan sublime que no tiene precio, y de que las personas deben cultivarse, cuidarse y hasta mimarse, pues vida sólamente hay una, o dos… la segunda comienzaría cuando te das cuenta de que solamente tienes una. Armani tiene actualmente ochenta y cuatro años.
Fotos Myriam Lafuente Soler

Info: www.armani.com
www.armanihotelmilano.com

Myriam Lafuente Soler

Myriam Lafuente Soler

Myriam nace en Alicante, España en 1973. Desde pequeña siente una fuerte inclinación por la escritura. Se hace periodista y cumple su sueño junto con el de ser mamá de 3 hijos estupendos. Ha vivido en Singapur, experencia que la marca profundamente a la hora de ver el mundo. Vive en Italia desde hace 10 años. Le encanta la naturaleza y contemplar las nubes.