
Lombardía en zona roja. No se puede salir de la región. Una situación forzosa que le podemos dar la vuelta. Una oportunidad para conocer mejor el territorio donde vivimos. El arzobispo de Milán eligió la basílica de San Pedro y San Pablo en Agliate, Carate Brianza para celebrar la musa dominical y retrasmitirla a los fieles por televisión. Al ver las imágenes en la pequeña pantalla no pude resistir el ir a tocar las piedras medievales. La historia que habla.
Miriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), è collaboratrice di Agenda Viaggi in lingua originale. Ci racconterà in spagnolo, con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online
Carate Brianza (MB), Italia.
En Carate Brianza, se encuentra la Basílica de sa Pedro y San Pablo. Ha sido allí donde el arzobispo de Milán, moseñor Delpini ha celebrado la misa sin fieles el pasado domingo. Una celebración religiosa que ha sido retransmitida por la RAI 3, para todos los creyentes que se ven imposibilitados a asistir a la misma por el virus que está bloquenado la región. La celebración de la misa ha pododo suscitar el interés por la misma. Y aprovechando que la región lombardía está en zona roja, y a sus habitantes no les está permitido salir de la región sino es por motivos serios, esta sería una idea de excursión dominical sin salir del territorio. Arte, cultura, tradición.
Esta basílica románica es el principal lugar de culto en Agliate, una fracción del ayuntamiento de Carate Brianza. Del siglo X, estilo románico y posee tres naves, y cada una de ellas con una puerta de ingreso. Debido a las pequeñas dimensiones de las ventanas, el interno de la basílica está en penumbra, pero no tanto para percibir lo que queda de algunos frescos, la fachada principal pesenta tres mosaicos: aen central de Cristro flaqueado por San Pedro y San Pablo.
Al lado de la basílica hay un baptisterio, también de estílo románico. Dentro se encuentra la pila bautismal a inmersió. Dentro contiene algunos frescos. Se trata pues de un complejo románico de primera importancia en la provincia de Monza e Brianza. Obervando este templo de finales del siglo X, podemos paragonar la sociedad medieval a la de ahora. En la época medieval cuando había epidemias se rezaba, se acudía más a la iglesia, se rezaba con muchísima intensidad, en definitica la gente “pedía más”, ahora se han cerrado las puertas. O, si se abren, no se celebran misas. Se ha perdido un poco el sentido de lo qué es sagrado. Acercándonos a estas piedras románicas que nos hablan de la fe de nuestros antepasados, podemos caer en la cuenta del infantílismo en el que vivimos, lleno de psicosis, miedos terrores y alarmismos. Hemos cortado las raíces que nos tenían en contacto con lo trascendente. En la peste de 1630 se sabía que la muerte no es el final de todo. Los occidentales tenemos mucho miedo a la muerte. No sabemos morir.




