A MEDIDA QUE PINTAMOS UN ÁRBOL DEBEMOS SENTIR QUE NOS VAMOS ELEVANDO (SHITAO)


Islarios se inspira en islas exóticas en los océnaos. Nos translada a otros mundos. 
Islarios. Óleo con degradados. Una obra con un cromatismo bello 
Islarios. Lo fundamental es la contemplación
Myriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), è collaboratrice di Agenda Viaggi in lingua originale. Ci racconterà in spagnolo, con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online
Milan, Italia.
La pintura debe suscitar en quien la contempla el deseo de entrar en ellas (Guo Xi). Esa fue la primera impresión que recibí cuando me adentré en una obra de Cólogan por primera vez. Tuve una profunda sensación de querer penetrar en el cuadro y unas inmensas ganas de conocer y sentir la flora canaria. Los colores sencillamente me embriagaron. Con muestras individuales y colectivas la pintora expone a nivel nacional e internacional como Madrid, Málaga, Sevilla, la república Checa, Alemania, Marruecos o Lisboa.
“Los canarios no sentimos lejos, un poquito apartados del mundo. Se nos hace muy difícil trasladarnos a otro sitio por la cuestión de que estamos rodeados de mar. Esto supone un transporte, un translado, y hace que incluso tengamos que luchar más en el aspecto de artístas. Nos cuesta más llegar al mundo…” (C.C.). Es precisamente el carácter insular lo que confiere a las obras de Cólogan un aura única: el color, la flora autóctona y la sensibilidad de una atista canaria, que llevan al aspectador a sentir una vegetación y un territorio. Se siente inspirada por los colores del archipiélago canario y su clima. La concentración de elementos mínimos, una composición lineal que crean una belleza original sería el resultado de esta artísta que, a demás de tener el don artístico es una trabajadora incansable, exigente y perfeccionísta.
Otra fuente de inspiración es Shitao (1642-1707) llamado el “monje calabaza amarga”, fue pintor, monje, poeta y calígrafo: “Por lejos que vayan, por alto que suban, es necesario que comiencen con un simple paso”, “Para un ser humano lo más importante es saber venerar”, “Los ríos y las montañas me encargan que hable por ello; han nacido en mí y yo en ellos”. Shitao escribió un tratado sobre las técnicas y filosofía pictóricas titulado Acerca de la Pintura. Las obras de Cólogan tienen mucho de sencillez oriental y beben del monje japonés y demás pintores orientales.
UN PROCESO CREATIVO COMO UN ÁRBOL, EN PERENNE EVOLUCIÓN: ISLARIOS, BOSQUES DE ISLARIOS, CUERPOS DE ISLAS, EL EDÉN EN LLAMAS.
Islarios es una muestra donde aparecen árboles que pertenecen a islas de todo el mundo, exóticas y periféricas en los océanos Atlántico, Índico, Pacífico. El árbol del drago, la platanera, el culumbar o el árbol del pan… . Bosques de islarios es la recopilación de todos los árboles de todo el mundo y es fascinante. Cuerpos de islas son árboles mezclados con otros árboles, acacias, principalmente de las Canarias: las plantaneras, el drago, los cactus, olivos, araganes, tamarindos, arbustos liliáceos… (expuesto en Lisboa y en la Galería de Arte Gurriarán en Madrid).

“En la serie In Terram Utopicam e Islarios, el mundo exótico e insular emerge en el plano compositivo y situacional, aglutinándose la flora Canaria como elemento principal. Propongo la naturaleza de las islas como algo especial para descubrir su luz, entre isla geográfica e isla interior. El árbol es sólo una metáfora del tiempo y el espacio que transcurre en la ultraperiferia. Aparecen plantas musáceas como la platanera y arbustos liliáceas como el drago. Ya en Islarios la flora se extiende a diferentes islas remotas del mundo, como el árbol del cacao, árbol del pan, el cannon ball, etc. Islarios es un imaginario que reflexiona sobre el territorio, ya sea la isla o árbol, y no sólo trato de descifrar el enigma de la insularidad sino también de humanizar, igualar e universalizar el mundo de las ínsulas con sus carencias y contrapartidas” (C.C.).
Estos tres últimos proyectos de Cólogan se centran en el proverbio chino de Shitao A medida que pintamos un árbol debemos sentir que nos vamos elevando. El árbol, como la isla, es, según la artísta sólo un pretexto para retratar un mapa de sentidos que hacen que su consciencia transite a un nivel más elevado. Poco a poco los contornos de los troncos se van estrechando y elevando hasta ir desapareciendo la copas y el follaje de sus hojas. El camino retrocede hasta el orígen, surgiendo la esencia inabarcable de las líneas en movimiento, expresando el renacer de un paraíso nuevo. Se deshace, desdibuja, y se llega hasta la simplicidad que es el origen, donde está el comienzo.
La pintora posee una especial sensibilidad por la naturaleza, debido a su experiencia con la flora del archipiélago nativo desde la infancia. Solitarios estapios insulares, monumentos vegetales: platanera, higuera del Himalaya, jacarándas. Con una gran soltura a la hora de dibujar, Carmen Cólogan primero dibuja el árbol a partir del mismo y después empieza a elaborar un árbol más íntimo y personal. Las bandas verticales de color dan una mayor profundidad, y son combiandos de una forma armoniosa que confieren mucho carácter a su obra. Obras de gran belleza, que provoca en quien los contempla un placer sensorial, intelecutal y espiritual.

Islarios. Arbol exótico en el océano. 
Islarios. Árbol en islas periféricas. 
Cuerpos de islas . Óleo con degradados.
“Carmen Cólogan desarrolla en Bosques de Islarios y Cuerpos de islas un proyecto artístico con el que, evitando cualquier carácter retrospectivo o de acumulación antológica, apuesta y se fundamenta en la experiencia ante y entre la obra, ya sea gracias a la mirada reflexiva, el simple disfrute de las formas rotundas, luces bien matizadas y colores siempre sugerentes, o mediante el libre transitar por los caminos que solo el arte permite abrir”. (Eliseo G. Izquierdo).
EL COLOR, SU HUELLA IMPERDURABLE. UNA PALETA DEFINIDA
“Al contemplar una exposición de los Expresionistas Americanos en Madrid , tuve un colapso o síndrome de Stendhal. El color me paralizó. Todo mi proceso creativo está influenciado por los artistas Barnet Newman, Rothko, Cy Twombly… el color es mi huella imperdurable. El espacio pictórico se inunda de colores muy saturados, para evidenciar más presencia y contraste entre la luz y las sombras, entre el vacío y lo lleno. Siempre el color, como forma de expresar tanto lo real como lo irreal, se hace mas hincapié en la elevación que supone el elemento árbol”, comenta Cólogan. Lleva muchos años con la misma paleta, con los mismo colores, los mismos tonos. “Tengo definida mi paleta como artísta”, afirma la artísta que ha llegado a una madurez profesional.
“Luz y color fluyen en mi obra para que se establezca un diálogo iluminado y directo con el espectador. Los espacios de color saturados y fuertes nos iluminan, nos envuelven y la luz viene siempre desde dentro hacia fuera, estableciéndose un discurso bipolar entre el interior y exterior. Las Islas nos han reservado una luz espectral sorprendente, a través de la cual me canalizo para dar a mis pinceladas un instante fractal de una Aurora Boreal sureña”. (C.C.).
Carmen Cólogan inició su andadura en el campo de la creación artística preocupada sobre todo por la experimentación e investigación con la materia y sus texturas, con el volumen y el silencio, y con el carácter dual de éstos. Recuperado luego el interés por la representación, su obra irá recogiendo un atractivo imaginario de objetos yuxtapuestos, de inspiración diversa, símbolos perfectos de su propia pintura; excusa magnífica para seguir siempre pintando e investigando en torno a aquellas preocupaciones iniciales, nunca abandonadas, a las que el color y la luz (esa luz irreal, sin fuente definida y que emana a menudo de los objetos propios) se suman como principales elementos definidores de su personalidad artística.
REFLEXIONES PERSONALES DEL ARTÍSTA FRENTE A SU OBRA
“Islas y bosques comparten una profunda condición contradictoria. Unas y otros nacen y mueren en el borde impreciso que los encierra, también juntura sobre la que se levantan puertas abiertas hacia caminos y travesías, uniéndolos a aquello de lo que permanecen separados. Suma de opuestos, punto de encuentro de lo irreconciliable, tan vetustos como recién surgidos, ambos, bosques e islas, crecen sobre sí mismos, en un proceso perenne que abona los substratos de los árboles –isla en el bosque– y acumula, bloque a bloque, submundos y pisos geológicos en la estratigrafía única del edificio insular. Isla, cofre mítico. Bosque, tesoro encantado y sin llave. Ambos, oasis en el páramo“.

Cuerpos de islas. Fue expuesto en la galeria Gurriarán de Madrid 
Cuerpos de islas.
…Como el árbol, la isla se eleva, sumando sentidos al proverbio, y con las mareas, amplía o estrecha sus contornos, restando precisión a los mapas. Imposible el retrato eterno de las islas, inexacto incluso en el instante. Improbable el del árbol, fractal de hojas perturbadas por el aire. Incompleto el del bosque, miríada inabarcable de individuos, que, como el arte, alcanza sentido cuando es transitado. Caminar el bosque para vivir la isla, luz hoyada en el agua, árbol surgido en la sal, sed de raíz. (”Bosque de islarios, de Carmen Cólogan).

LO QUE SE SIENTE ANTE SUS ÁRBOLES EXÓTICOS
“Esta amalgama de procesos, símbolos y referencias le ha llevado a un punto en el que, sin abandonar la indagación persistente sobre lo insular, ni sus habituales espacios de cuidada perspectiva y factura, inundados por una luz de origen desconcertante, se suceden la hoja, el árbol, y, ahora, el bosque, aglutinándolos a todos. Un archipiélago arbóreo conformado como islario, particular cartografía en la que se suman especímenes exóticos extraídos de territorios oceánicos remotos”. Eliseo G. Izquierdo.
Fátima Pemán, pintora andaluza, describe la obra de Cólogan como una representación de su entorno como Paraíso encerrado : una pintura muy insular. Del holandés Piet Mondrian tiene las tintas planas y la geometría. De la pintora de flores americana O´Keefe el protagonísmo que concede a la vegetación. Pero como bien señala Pemán, en este caso no es la sensualidad de la vegetación lo que quere transmitir Cólogan sino su monumentalidad y su identidad con las islas. El hecho de elegir colores no realístas para sus vegetaciones le da un toque surrealísta, mágico, de ritual.
ESTADO EMOCIONAL Y ARTÍSTICO ACTUAL: UN EDÉN EN LLAMAS
Los artístas no viven los acontecimientos que les suceden sin que éstos influyan en su forma de sentir, amar o venerar, reflejándose por ende en sus obras plásticas. Las artísta canaria reconoce que la pandemia no la ha dejado indiferente artísticamente. Ha sabido interiorizar durante el confinamiento, y, encerrada en el silencio de su estudio, ha emergido. Renaciendo de las tinieblas para volver a la luz, llegando a un minimalísmo muy íntimo, una síntesis que comenzó en Bosques de islarios. La artísta ha tenido un cambio muy intenso que ha repercutido en las obras que lleva ahora entre manos… Edén en llamas.
“El confinamiento ha sido una oportunidad para mí pues, al parar mi creación artística, pude reflexionar e indagar sobre mi trabajo anterior y tomar conciencia del momento presente. Sentí un cambio, tanto en mi vida personal como artística, pues se está reflejando en la obra EDÉN EN LLAMAS. Ha surgido una nueva manera de abordar mi discurso y mi planteamiento pictórico, pues la obra está más sentida y menos intelectualizada. El color se va diluyendo con el fondo y desapareciendo su intensidad para que la luz penetre al fin, en la hoyada raíz del origen del bosque. A pesar de todo, si algo puedo agradecer a las circunstancias a que nos ha sometido esta pandemia es que, de alguna manera, me han permitido renacer de las tinieblas para volver a ver la Luz” (C.C.).
“En este proyecto voy a generar un discurso sobre la transición entre lo que se ve y lo que se oculta, entre el recuerdo de lo que hubo y la presencia. Todo ello con el pretexto de unos troncos en cenizas que generan una visión desdibujada del espacio. Un minimalismo íntimo, espiritual y sutil. Edén en llamas produce un desconcierto inacabado, pues no se sabe qué es lo que está delante o detrás. Un diálogo de síntesis entre el color pigmentado de los fondos y las líneas ondulantes de los troncos. Esta última obra es una referencia de un trabajo de indagación interior personal, narrando sutilmente la conciencia fragmentada de mis vivencias personales” (C.C.).
Una de las obras de Edén en Llamas:

ÓLEO / PIGMENTO SOBRE MADERA
ISLARIOS. Expuesta en la Galería García de Diego. La Palma. 2019 Expuesta en el TEA. Tenerife Espacio de la Artes. Tenerife 2016
BOSQUE DE ISLARIOS. Expuesta en el TEA. 2016 Galería BAB ROUAH.Rabat Marruecos.2017. Centro de Arte Moderno de Tetuán. Marruecos. 2017
CUERPOS DE ISLAS. Expuesta en el Instituto Cervantes de Lisboa.Portugal. 2019. Galería Gurriarán de Madrid. Arensola 25. 2019
EDÉN EN LLAMAS. Work in Progress. (nueva serie)2020- 2021
Info: www.carmencologan.com












