
EN EL CORAZÓN DE MILÁN, LA CASA BAGATTI VALSECCHI NOS LLEVA A LOS TIEMPOS DEL RENACIMIENTO ITALIANO. LOS HERMANOS FAUSTO Y GIUSEPPE SE DEDICARON CON PASIÓN A COLECCIONAR ARTE CON LA IDEA DE RECREAR UNA CASA LO MÁS FIEL POSIBLE AL ESTILO DEL RENACIMIENTO.
Myriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), collabora per Agenda Viaggi scrivendo in spagnolo e inglese. Ci racconterà con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online.

Milan, Italy.
LA CASA MUSEO MEJOR CONSERVADA DE EUROPA
En Milán hay varias casas museos interesantes (Case Museo di Milano): en este circuito está la Casa Museo Boschi Di Stefano, la Villa Necchi Campiglio, la Casa dei Atellani e Vigna di Leonardo, la Casa del Manzoni, la Poldi Pezzoli, la casa Manzoni… La casa museo Bagatti Valsecchi situada en el quartiere Monte Napoleone es una de las mejor conservadas de Europa y se mantiene invariable con el pasar de los años.
Si fuera directora de cine, no dudaría en tener como escenario esta casa tan particular para rodar una serie de fantasmas, que estarían escondidos en las armaduras. Por la noche, cuando la casa quedara en silencio y libre de visitantes, y bañados por una luz en semioscuridad, las armaduras cobrarían vida y celebrarían sus fiestas. Alrededor de la una, que es cuando la casa se abre al público, los fantasmas medios borrachos vuelven a sus puestos, inmóviles.
La historia comienza con los barones Giuseppe y Fausto, de Varedo, que tuvieron toda su vida una grande pasión: la colección de obras de arte del renacimiento italiano con la finalidad de decorar su propia casa con estilo del Renacimiento: camas, cuadros, esculturas, armaduras, muebles, frescos, tapices… quisieron crear lo que se denomina en alemán Gesamtwerk : crear fielmente un ambiente, hasta el último e insignificante detalle. Una fusión idealizada de las varias artes. Se trató de una operación coleccionista increíble que buscaba un revival del Renacimiento en el siglo XIX, en pleno Rinascimento italiano, siempre con la idea de construir y decorar una casa y no la de crear un museo. Soñaron una casa de otra época, y el sueño es e lujo del pensamiento.
Hoy día, al visitarla parece, de hecho, que, más que estar en una casa estamos en un museo, debido a la gran cantidad de objetos precioso que atesoraron mientras la familia demora en ella. Es curioso que, esta casa con armaduras y cunas de madera de hace varios siglos, fuera habitada hasta 1974, cuando la familia decidió crear la Fundación y fuera adquirida por la región de la Lombardía en 1975. Hoy día la casa sirve de escenario para organizaciones culturales como conciertos, recitales o exposiciones.
UN CORTILE DE ESTILO RENACIMIENTO LOMBARDO
Personalmente, lo que más me ha impactado es el cortile que da a dos céntricas calles, la via Gesù y la via Santo Spirito. Se trata de un cortile abierto, de estilo renacimiento lombardo, que me dejó estupefacta, por su armonia, belleza, elegancia sencillez y toque de sofisticación. El cortile, con mesas dispuestas para el pranzo o cena, adornadas con manteles de hilo de color blanco impoluto y servidas por los camareros con pajarita negra de Il Salumaio di Monte Napoleone.
Todos los días comemos, es una necesidad básica, y se convierte en algo tan rutinario que nuestra mente puede hasta olvidar lo que comimos ayer. Sentarse en una mesa en este cortile hace de la necesidad instintiva de comer se convierta un placer inolvidable. Como en el cuento de La Bella y la Bestia, los tenedores y cucharas hablan con lo platos y las teteras, dentro de un encanto. Una location exquisita para poder degustar las excelencias de la gastronomía italiana. Este histórico rincón, representa pues un trozo de la Milán más auténtica, que trae consigo el alma y la tradición de una ciudad activa y culta, refinada y dinámica al mismo tiempo que está muy pegada a sus raíces.
El cortile de la casa es una location inolvidable si queremos que un momento de nuestras vidas quede grabado en el corazón para siempre. El mar lo devuelve todo después de un tiempo, especialmente los recuerdos. La visita de esta casa nunca la olvidaré como tampoco a las personas que me acompañaron.
Photo Miriam Lafuente Soler
INFO
CASA MUSEO BAGATTI VALSECCHI
De martes a domingo de las 13,00 a las 17,45.
Via Gesù, 5 Milan




