STEVE McCURRY. IMÁGENES EVOCADORAS

STEVE McCURRY. SUS EVOCADORAS IMÁGENES

Scritto da Myriam Lafuente Soler on . Postato in Appuntamenti, Cultura

En el Arengario de Monza una muestra de fotografía del autor de una imagen icono: la niña afgana tocada con el velo y con unos ojos verdes muy abiertos y fascinantes. Se exponen setenta fotografías inspiradas en la acción de leer, la cual te translada a otros mundos lejanos. Un vuelo con la imaginación.

Steve McCurry, un gran fotógrafo muy amado pero no exento de controversia. Con la manipulación de unas fotografías (se descubrió en el 2016 a raíz de una exposición en Turín) puso en tela de juicio su ética profesional.

Decepcionó a toda una generación de fotoperiodístas y su leyenda se disolvió como un azucarillo, pues algunas de sus imágenes que parecían irreales, en realidad… lo eran. En el fotoperiodísmo hay una regla esencial que él quebrantó: mas vale una imagen imperfecta que manipulada.

Miriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), è collaboratrice di Agenda Viaggi in lingua originale. Ci racconterà in spagnolo, con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online

Monza, Italia.
La muestra fotográfica Leer está inspirada en el libro omónimo de uno de los fotógrafos mas amados y conocido, el americano STEVE McCURRY. Un fotógrafo muy amado, conocido, con la “mancha” de haber sido acusado de retocar algunas imágenes (burdo error de edición digital). Una acusación muy fuerte que causó una profunda decepción en el mundo del fotoperiodísmo. Un problema ético serio, porque ataca la esencia del trabajo del fotoperiodísta, que debe ser fiel a la realidad. También se le acusa de “imperialísta” con una “visión pobre” sobre los países lejanos donde se va con su cámara a fotografiar y de poseer enormes habilidades de mercadeo (una mera postal de sus fotos cuesta cuatro euros en el bookshop del museo y los posters 25 euros).

VIAJAR Y HACER FOTOS: pasiones de las que hizo la razón de su vida. Nace en un suburvio de Filadelfia, estudia cine e Historia en la Pennsylvania State University antes de ir a trabajar para un periódico local. Un día descubrió que iba a dedicar su vida a dos cosas que le apasionaban: viajar y tomar fotos . “Cualquier cosa que hiciera en mi vida, tendría que ver con el viaje”, declaró. Con su máquina fotográfica emprende su primer viaje a la India, después lo hará en otras ochenta veces. La India es un continente del que nunca se cansará de viajar, pues su cultura le embriaga y le hace sacar todo lo que lleva dentro como fotografo. Después de ese primer viaje a la India, toda una carrera le esperaba hasta llegar convertirse en el fotógrafo más amado y conocido del planeta : una de las voces más autorizadas de la fotografía contemporánea.

GRANDES PREMIOS. Tiene en su haber los más importantes premios y honores de la fotografía, Robert Capa Gold Medal, el premio de la nacional Press Photographers y por cuatro veces ha recibido el primer premio del concurso World Press Photo. La Royal Photographic Society de Londres le ha conferido la Centenary medal for Lifetime Achivement. Miembro de la Magnum Photos desde 1886, sus imágenes han aprecido en las revistas más importantes del mundo y ha cubierto conflictos en Beirut, Camboya, la guerra de Irán-Irak, Filipinas, la guerra del Golgo o Afganistán.

VIOLACIÓN DEL CÓDIGO ÉTICO. A pesar de todos estos premios no podemos dejar de señalar que también fue acusado en 2016 por el fotógrafo Paolo Viglione de alterar algunas fotografías sirviéndose por ejemplo del fotoshop para retocarlas. De esta manera se violan aspectos éticos del periodísmo de no ficción pues la fotografía es una versión visual de un hecho, el contacto del lector con la realidad. El problema surge siempre cuando uno se cree tan bueno que empieza a importarle más su trabajo que la realidad… por usar una analogía con el mundo de la fotografía: se empieza a desfocar el trabajo de fotoperiodísta.

McCURRY se defendió de estas acusaciones de dos maneras, en una ocasión adujo que sus obras podían ser modificadas pues son Arte, y en otra atribuyó la culpa a un asistente técnico que fué despedido del trabajo por ello (dió a otra persona la responsabilidad final, algo que no ético). Una excusa y la otra son reprobables: marcan un antes y un después en su carrera (existosa carrera, tanto, que sigue haciendo muestras de sus fotografías como si nada hubera ocurrido).

ROSTRO HUMANO EN LOS CONFLICTOS BÉLICOS. Consiguió dar un rostro humano a la guerra de Afganistan con sus imágenes. Penetró en el país en conflicto gracias a un grupo de refugiados afganos clandestinos puesto que los rusos habían cerrado los confines para impedir el acceso a los periodístas. McCURRY se dejó crecer la barba y se vistió como un afgano más, dejó de ser un yanki para camuflarse y ser uno más en el país afgano. Fue su primera incursión en el fotoperiodísmo, el inicio de una carrera profesional donde tocará el éxito.

El aspecto de la guerra que más le interesa es el humano: una mirada, un alma. “Afganistan es eternamente fascinante para mí. Es uno de los países más peligrosos en los que tabajar, sin embargo es una tierra antigua, increíble y con una arquitectura impresionante. Es un crisol de culturas: persas, árabe, India, centroasiática y europea. Es un lugar por el que se ha luchado durante milles de años. Siempre hay una cierta correinte subterránez, un juego político que se disputa entre Afganistan y sus países vecinos. Es un juego que continúa actualmente pero que no sustituye la belleza del país”, según el fotografo americano.

IMAGEN ICONO. De esta etapa es la fotografía de la niña afgana de unos expresivos ojos verdes. Unos ojos fascinantes, atractivos y con una fuerza sorprendente. Esta fotografía podría ser considerada una de las más conocidas del fotógrafo, un icono. Una foto inolvidable que fue portada en 1985 del National Geographic. Dicha imagen ha sido utilizada también por Amnistía Internacional, en posters y panfletos. Un rostro que pudo ser captado de ese modo porque supo esperar el momento decisivo, como cuenta él mismo.

Esperar es pues uno de los lemas del fotógrafo, ese saber esperar para alcanzar el momento justo. “ Si esperas, la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz”, comenta el fotógrafo. Personalmente cuando contemplo la imagen, no puedo evitar ver cierto miedo y temor en los ojos verdes de la niña…al fin y al cabo ella se debía sentir objeto de algo que no entendía del todo. Una niña pobre en un país en guerra, enfrente de un fotografo de una raza distinta a la suya. Sus ojos verde esmeralda abierto de un modo que interrogan y revelan su fuerza ante la dureza de la vida.

Una imagen y un momento determinado: el fotógrafo habla de “ahora o nunca”, en el sentido que él cuando hace las maletas para emprender un viaje, no hay oportunidad para un nuevo esbozo, como si la tiene el escritor. La fotogrfía se toma o no se toma, esta es, desde mi punto de vista, la mejor lección que transmite de su profesionalidad. Que la leyenda que tenía se haya roto no quiere decir que todo su trabajo quede desprestigiado.

LEER. Esta muestra que lleva por título LEGGERE (LEER), en el Arengario de Monza, recoge un aspecto dentro de la temática característica de este artísta: la letra impresa. Las personasque aparecen en sus fotos abandonan su realidad, a veces dramática, para ser absorbidas por las letras de un libro, metiéndose en otro mundo. La lectura te hace abandonar la realidad cotidiana, o tus quehaceres inmediatos para irte a otros lugares. Leer sirve para ensancharse y darnos unas experiencias que nunca tendremos. Leer da la posibilidad de ampliar nuestras vidas y superar las limitaciones que el ser humano tiene para poder estar con la mente es sitios lejanos.

Las fotografías pues recogen imágenes de personas en un mundo personal y secreto, entregadas a la lectura de un libro o revista. Unas leen en silencio, o entre animales, en una escuela a cielo abierto porque ha sido destruída por un bombardeo, en un cementerio, en una tienda…y en diversos lugares como en París, Siria, Afganistan, India, Vietnam, Tailandia, Cuba… Encima de cada fotografía hay una frase célebre de escritores clásicos con la temáticas de los libros, las novelas y la literatura en general elegidas por Roberto Cotoneo: es pues un homenaje a la letra impresa.

EL CAMINO ES LO IMPORTANTE. En las setenta fotos de esta muestra observamos: maestría del color un unas evocadoras imágenes donde se ha capturado la esencia de la lucha y la alegrías humanas buscando la empatía y la humanidad. ¿Cómo conseguía captar estas imágenes? Era fundamental para McCURRY estar en estado de gracia o apertura y darse cuenta de que, más que la meta, importa el camino que se recorre para llegar al destino.

Muchas de sus mejores fotos, cuenta el fotografo, las hizo cuando las vió, yendo hacia un sitio, descubirendo cosas inesperadas y llamativas, la fotografía es el momento, es estar en el sitio atento a lo que ocurre alrededor, buscando detalles e historias…no forzar la situación. En palabras del fotografo: “Si quieres ser un buen fotógrafo, sal de casa. Vete lo más lejos posible. Conviértete en un extraño en una tierra extraña. Adquiere humildad. Estar abierto a lo que te encuentrews, lo importante no es la meta, sino el camino. Y sintonizar con lo que te rodea, sentir el humor de la calle, contemplar y no forzar las situaciones”.

CULTURAS LEJANAS. Conflictos, culturas que están desapareciendo, tradiciones antiguas y culturas contempodráneas siempre poniendo al centro el elemento humano.”Quiero que mi trabajo sea una documentación del mundo en que vivimos y que nos ayude a recordar que hemos sido en un determinado momento”, manifestó el fotógrafo. Ha arriesgado su vida para mostrarnos momentos sublimes persiguiendo su pasión por fotografiar el mundo oriental, que le cautiva, por su profundidad, sus tradiciones que se remontan a miles de años en zonas donde el periodo colonial no ha eclipsado las culturas antiguas.

“Me interesan las personas y el conportamiento humano. No juzgar, que la imagen hable por sí misma, no tomar partido cuando se está en un conflicto bélico”. Hay una crítica muy fuerte en lo que se refire a sus fotografías de mundos lejanos y pobres, y es la de que sus imágenes muestran personas felices en entornos míseros dejándose retratar pacíficamente por un extranjero, algo que se percibe como falta de naturalidad. Dicho de forma mas clara: la de lar una visión edulcorada o idílica de personas que llevan vidas duras o extremas. Siento que esta crítica no deja de tener razón, después de haber vivido algunos años en el sudeste asiático,

McCURRY siempre dijo que él como fotógrafo quería ser testimonio de un tiempo y no cabe duda de que lo ha conseguido. En estas 70 fotos el fotógrafo deja testimonio de una época donde las personas no usaban el teléfonomóvil para todo. Con soporte digital o de papel… las personas siempre leeremos y eso nunca deberá cambiar.

Del mismo modo que el personal de la revista National Geographic dió con el paradero de la niña afgana quince años después para encontrarla distinta y envejecida por la dureza de su vida, si el fotógrafo volviera a los lugares donde se tomaron las fotos de las personas leyendo, muy probablemente se las encontraría igual de pobres pero mirando a la pantalla de un teléfono móvil.

También con las acusaciones recibidas por retocar las fotos, el mismo fotógrafo es un testimonio de su tiempo (como el dese ser con su profesión) si tomamos perspectiva y tratamo de ver el caso con la distancia que el tiempo da. Haciendo un esfuerzo mental podemos concluri que el fotógrafo americano es un testimonio de su tiempo: se dejó seducir por las posibilidades de manipulación que la tecnología digital ofrece, violentando el cógico ético de su profesión de fotoperiodísta, por lo que se establecía la inevitable sospecha sobre su trabajo creado a lo largo de su carrera.

A pesar de todo lo dicho anteriormente sobre el fotoperiodísmo, transcribo una frase del cineasta gallego Oliver Laxe al respecto:”Creo que ni para mí, ni para nadie, tiene sentido seguir diferenciando entre ficción y documental. Son palabras que nos ayudan a entendernos pero que son una mentira. En mis películas mis actores lo son y no lo son, son ficciones y no lo son, es documental y no lo es. No creo que hoy día sea interesante sacar el carbono 14 y determinar cuánto hay de documental y ficción. Todo es evocar. Y a veces esas evocaciones tienen más verdad que la propia verdad”. MYRIAM LAFUENTE SOLER
Interior photo at the exibition, Carlo Ingegno

Steve McCurry LEGGERE 
Arengario di Monza (Piazza Roma) 
dal 17 gennaio al 13 aprile 2020
Orario: 
Dal Martedì al Venerdì  
10.00 – 13.00 
14.00 – 19.00 
Sabato, Domenica  e festivi
10.00 – 20.00 
Info:  
tel. 02-36.63.86.00 
email: mccurrymonza@gmail.com

Myriam Lafuente Soler

Myriam Lafuente Soler

Myriam nace en Alicante, España en 1973. Desde pequeña siente una fuerte inclinación por la escritura. Se hace periodista y cumple su sueño junto con el de ser mamá de 3 hijos estupendos. Ha vivido en Singapur, experencia que la marca profundamente a la hora de ver el mundo. Vive en Italia desde hace 10 años. Le encanta la naturaleza y contemplar las nubes.