LOS MUSEOS ESTÁN VACÍOS EN ESTE MOMENTO DE CONFINAMIENTO QUE ESTAMOS VIVIENDO. SON ÉSTOS, SIN LUGAR A DUDA, UNOS TEIMPOS DIFÍCILES. HAY QUE ENCONTRAR RECURSOS PARA SACAR LO MEJOR DE NOSOTROS MISMOS. LOS QUE AMAMOS EL ARTE PODEMOS ENTRAR EN ELLOS VIRTUALMENTE. EL LOUVRE, EL PRADO, EL REINA SOFÍA, EL RIJKSMUSEUM A NUESTRA DISPOSICIÓN… EN UN CLICK.

UNA ENTREVISTA AL PROFESOR DE ARTE DE LA UNIVERSIDAD JUAN CARLOS I, JORGE LATORRE, EXPERTO EN CULTURA VISUAL, FOTOGRAFÍA Y CINE.
Ver arte sin salir de casa, con las nuevas tecnologías. El arte en la época de internet no es pues cosa de privilegiados.
La cuarentena como momento de aprendizaje a la contemplación, el arte como terapia. Siempre me ha encantado la frase “Algún día el arte salvará el mundo” del escritor ruso Dostoyevski, y, en estos días de aislamiento forzoso,es bueno sentir que el arte es necesario. El arte nos ayuda a entender el mundo inmediato al mismo tiempo que nos consuela del mismo en momentos duros.

Miriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), è collaboratrice di Agenda Viaggi in lingua originale. Ci racconterà in spagnolo, con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online
Milano, Italia.
Arte en cuarentena. Hace más falta que nunca...
Como escribe Antonio Muñoz Molina en un reciente artículo, “Las cosas como son” (https://elpais.com/cultura/2020/03/26/babelia/1585241644_036608.html): “si el arte, la música, la poesía, las historias han ocupado un lugar de primacía en todas las sociedades humanas, es porque han cumplido tareas fundamentales para la vida, para la supervivencia personal y colectiva. Si las artes fueran un lujo o un capricho para privilegiados, no habrían formado parte de todas las culturas humanas, en todas las épocas, en todos los lugares. Es en momentos de máxima gravedad cuando nos damos cuenta, cuando lo recordamos si lo supimos y se nos había olvidado. Necesitamos las artes para que nos expliquen el mundo y para que nos alejen del mundo, para saber lo más posible sobre la realidad inmediata y para escaparnos y consolarnos de ella.”
Un profesor de Arte, qué nos recomendaría hacer en este encierro (de productivo, de formativo, de interesante).
Aunque parezca un lujo de privilegiados dedicarnos a contemplar arte mientras ancianos mueren solos de neumonía en los hospitales abarrotados y el personal sanitario cae rendido e impotente, necesitamos el arte para sobrevivir espiritualmente en la forzosa cuarentena. Por eso es bueno también poder informar de las ofertas que nos llegan a través de internet, y dedicar al menos unos minutos o unas horas al día para crecer para adentro contemplando las grandes obras de arte, aunque sea desde la pantalla de un ordenador o la televisión.
Las nuevas tecnologías de alta definición nos permiten que este disfrute sea ya posible; podemos ya sentir las texturas de modo casi táctil, y acercarnos a detalles que pasan desapercibidos en la visita presencial a un museo. Aunque no es igual que estar delante de la obra, que ese viaje al lugar en el que el arte conserva su aura (si no ha sido despojada de ella por un exceso comprensible de celo protector ante las multitudes que cumplen un rito social de selfi más que un deseo de contemplar, como ocurre con la Gioconda, por ejemplo), la contemplación desde una pantalla, si es pausada y meditada, con información complementaria, puede ser una experiencia igual de iniciática; un viaje estático del que uno vuelve mucho más sabio y más delicado en sensibilidad. No es matar el tiempo, es llenarlo de profundidad, y prepararse para escuchar después las malas noticias, y ver lo bueno que puede haber en todo lo que ocurre, pues así nos lo ha sabido mostrar el arte desde siempre, más allá del refranero popular.
El arte es un sentir o un conocimiento. Se lo pregunto porque con los años me he dado cuenta que hay que entender de arte para apreciarlo, pero no es suficiente.
Por supuesto que el arte es conocimiento, además de experiencia sensible. Lo que define el arte es el encuentro entre la materia y el pensamiento; es en este encuentro es donde se produce un especial concentrado de significación, la materia teorizada por la acción creativa humana. No es un conocimiento meramente racional, o al menos sólo racional. Tiene mucho de intuitivo, de acceso subjetivo, pues llega a las razones del corazón y no solo a la cabeza, por usar metáforas conocidas. Por eso hablamos también del poder terapéutico del arte, además de infundir sabiduría en quien es capaz -esto es, se pone a tiro – de contemplarlo adecuadamente. Contemplar viene del latín cum templun, que significa estar como en el templo, en una actitud sagrada. Contemplamos lo que otros grandes hombres y mujeres, los artistas, han realizado para nosotros a lo largo del tiempo, y lo contemplamos hoy y ahora, pues todo buen arte es contemporáneo. Es un misterio que nunca dejará de sorprenderme, y por eso me interesa tanto su estudio, además de su contemplación.
¿Qué diferencia hay entre Las Meninas reales (contempladas en el museo de El Prado) y las virtuales?
La que nos obliga a estar ahí, a pasear por el museo hasta encontrarnos con ellas. No son experiencias sustituibles, sino complementarias. También ahora, con la calma de esta cuarentena, podemos contemplarlas bien, sobre todo si seguimos los magníficos cursos que ofrece El Prado sobre Velázquez. O sobre El Bosco. https://www.youtube.com/watch?v=qpGMxpVtMec
¿Qué museos ha visitado usted on line?
Todos los grandes museos han actualizado sus plataformas online y permiten visitas virtuales a las obras de su colección, o al menos a las más importantes. El Metropolitan de Nueva York es especialmente bueno, pero también el museo de El Prado está mejorando mucho. Y llegando al arte más actual, conviene recordar el MOMA, o en España el Centro de Arte museo Reina Sofía o El Thyssen. Además de los Museos citados, para lectores en inglés, pueden ser interesantes las de la National Gallery de Londres o el RijkMuseum de Amsterdam.
También es bueno recordar a los artistas vivos, algunos como Antonio López, perdió a su esposa Mari, también pintora, recientemente, a la que un documental homenajea: https://www.rtve.es/m/alacarta/videos/cronicas/cronicas-luz-antonio/3278078/?media=tve
El propio Antonio López ha concedido una interesante entrevista en estos momentos difíciles.
Profesor, vivir la cuarentena bien es cuestión de actitud…
Por último, una reflexión personal. En estos tiempos de cuarentena obligada, el sector cultural y turístico está sufriendo un duro golpe, y es bueno tenerlo en cuenta. Cuando invertimos bien nuestro tiempo en Internet, eligiendo productos artísticos (tanto pintura y otras artes como cine de calidad), estamos contribuyendo a fomentar una nueva cultura del entretenimiento, ese entretenimiento que no es mero consumo pasajero sino que deja poso en nuestras vidas. Elegir en qué invertir nuestro tiempo es también apoyar a un sector que tendrá que reinventarse, y que puede encontrar en estas plataformas virtuales un halo de esperanza. No es esto por tanto un problema de acceso virtual o presencial, sino de la actitud con la que se accede y el tipo de productos que se eligen.
Ya hace más de 50 años que Hannah Arendt reflexionaba sobre la hipertrofia de las funciones que tradicionalmente dedicaban las sociedades occidentales al consumo (lo más biológico del ser humano) en sustitución de los aspectos más activos-contemplativos que ocupaban antes el tiempo de ocio. En La condición humana (Paidós, Barcelona, 1993) habla sobre todo de la televisión como sustitutivo de la vida en familia y de las tradiciones orales. El problema es por tanto más viejo que el desarrollo de Internet, aunque no cabe duda de que la expansión de la cultura audiovisual en red lo ha incentivado enormemente, incapacitando a generaciones enteras para la actitud contemplativa -la quality of feeling– que exige una adecuada experiencia artística. Quizás estos días de cuarentena sean un buen momento para aprender y enseñar de nuevo a contemplar, a elegir bien a qué dedicamos el tiempo de nuestro ocio y el modo más adecuado de aprovechar este tiempo en familia.

¿Qué páginas web recomienda?
Una obra cada día, con acceso virtual a la obra comentada, El País. En concreto, me han gustado:
Piero della Francesca y el final de la mentira
Salvador Dalí, La persistencia de la Memoria
Vermeer de Delft, Joven de la perla
Rembrandt y la Ronda de noche. https://elpais.com/cultura/2020/03/27/babelia/1585328823_482244.html
Otras páginas de interés general sobre este tema: https://elpais.com/cultura/2020-03-25/que-planes-culturales-puedo-hacer-hoy-en-casa-miercoles-25.html






