
ENTRE SONIDOS DE AGUA QUE EMANAN DE LA FUENTE DEDICADA A FELIPE V E ISABEL DE FARNESIO, CARLOS MARAÑÓN DE ARANA NOS DESCUBRE LOS TESOROS DEL PALACIO. UN ESPACIO IDEAL PARA DESCANSAR ENTRE ARTE, CULTURA Y NATURALEZA.
Myriam Lafuente Soler, giornalista spagnola (di Alicante), collabora per Agenda Viaggi scrivendo in spagnolo e inglese. Ci racconterà con i suoi articoli, le sue emozioni e i suoi punti vista. Una scelta inedita, che aggiunge un tocco internazionale al nostro magazine online.

Sevilla, España.
UN PALACIO EN CAZALLA DE LA SIERRA
Carlos Marañón de Arana es experto tasador de obras de Arte a la vez que anticuario y restaurador especializado en cerámica y porcelana. Manuel Morales de Jódar es interiorista y escenógrafo. Adquirieron la propiedad en los años noventa. “Al morir mi madre, decidimos comprar la casa familiar de mi abuelo materno, del siglo XVI, que estaba en venta por la muerte de ms tíos. Al ser una propiedad muy dividida y ser complejo comprar la totalidad del edificio manierista, pensamos en esta ermita de San Benito, fundada por la Orden de Calatrava, muy vinculada a la historia familiar. El solar vinculante fue un hospital de peregrinos en el Camino de Santiago. Con las piedras solares de la casa de mi abuela materna, recuperadas gracias a la magnanimidad de unos vecinos y parientes decidimos levantar de nuevo un hogar que nos uniera, aún más en un proyecto común venta y la reconstruyeron, algo que fue muy complicado debido al estado de abandono en el que se encontraba”, comenta Manuel Morales de Jódar. El palacio de San Benito no es pues una casa rural como otras sino que es el homenaje que Manuel Morales de Jódar realiza a su madre: es el de rescatar esa obra de arte que era la ermita y que esperaban que se cayese para hacer un solar y construir viviendas.
LAS PIEDRAS DE LA CASA NOS CUENTAN UNA HISTORIA FAMILIAR
Los antepasados de Manuel Morales de Jódar eran aposentadores reales tuvieron el honor de hospedar a Felipe V y su esposa Isabel de Farnesio que llegaron a Cazalla con una corte formada por más de mil seiscientas personas en el verano de 1730. La reina Isabel de Portugal, al casarse con el Emperador Carlos V se quedó tranquilamente en esta casa y retrasó su llegada a Sevilla (se le concedió por ello la cadena de la casa y el escudo de Armas hoy refrendado por la Casa real portuguesa).

GUEST HOUSE: AUTENTICIDAD Y HOSPITALIDAD
La casa rural está concebida como un guest house, termino inglés poco conocido en España, que literalmente significa “La casa por los huéspedes”. En los países de cultura anglosajona viene a referirse a una estancia privada que pone a disposición camas o habitaciones a los viajeros para el mantenimiento de la misma. Como reconoce Manuel Morales de Jódar es una idea muy romántica, que consiente al viajero el placer de sentirse como en casa y de vivir una experiencia auténtica. La decoración, cada detalle, las costumbres en una Guest House nos hablan del territorio donde estamos alojados y permitirnos vivir una experiencia genuina. El Palacio de San Benito dispone de nueve habitaciones, cada una con un nombre distinto. De esa manera, un entorno con una valor cultural inmensurable se va manteniendo con los clientes, los cuales se benefician a su vez de una experiencia de inmersión total en el territorio.
El huésped del Palacio se empapa del buen gusto de sus propietarios, una pareja rodeada de arte como una forma de búsqueda de la felicidad. “La belleza es la expresión de una cierta manera habitual de buscar la felicidad. Las pasiones son la manera accidental” (Sthendal). La decoración de la casa tiene, para sus dueños, un enorme valor sentimental porque, o las han ido comprando entre ellos, o son heredadas de sus respectivas familias. Preciosas tapicerías (destacaría la de la habitación del Infante), cuadros antiguos llenos de historia, sillones, vajillas de porcelana de Vista Alegre (Portugal), azulejos antiguos (salvo los de la fuente que representan a Felipe V e Isabel de Farnesio), una bañera del siglo XIX elaborada con pórfido rojo. Un festín para los amantes del arte y buen gusto.

SE AMA LO QUE SE CONOCE
Carlos Marañón de Arana se ofrece a explicar a los huéspedes las maravillas que el palacio alberga. El anticuario y tasador de arte es además un gran amante de la Naturaleza; la pasión y respeto por ella se la inculcaron sus padres. “La naturaleza me da la vida”, nos comenta. El mismo se encarga de cuidar la macetas que pose el patio del palacio y disfruta con ello. Realizó un master en Jardinería y paisajismo en la Escuela de Ingenieros Agrícolas de Sevilla y ha hecho cursos de decoración floral en la Sociedad Española de Horticultura de Madrid. Para Carlos Marañón de Arana, si bien el palacio es un lugar espectacular, no lo es menos su entorno natural y como buen anfitrión, se encarga de que los huespedes de su casa disfruten de la estancia.
El Palacio de San Benito atesora una colección de obras de Arte y Antigüedades que Carlos Marañón de Arana explica con pasión a los huéspedes que tengan curiosidad por conocer. “En escultura destaca el busto de mármol del Rey Carlos II de España (1661-1700), último Rey de la dinastía Austria, conocido como el rey hechizado, con él la dinastía se extinguió. Está representado con armadura y el collar del Toisón de oro. Fue realizado por el escultor francés Antoine Coysevox (1640-1720) y firmado en unos de los pliegues del manto. De éste autor sólo se conocen tres piezas en España, dos en el Palacio Real de Aranjuez y ésta en el Palacio de San Benito”, nos comenta para Agenda Viaggi.
En pintura, destaca un retrato: “Es importante el retrato del Duque de Veragua, Pedro Nuño Colón de Portugal (1618-1673), descendiente de Cristóbal Colón. Esta pintado de cuerpo entero con el bastón de mando puesto que fue Virrey de Méjico y el collar del Toisón de oro porque fue condecorado por el Rey, también aparece un reloj que representa la fugacidad de la vida. El autor del cuadro es el pintor Novohispano Cristóbal de Villalpando (1649-1714)”.
En muebles -comenta – es muy interesante la Silla de mano Eucarística, de autor anónimo sevillano de finales del siglo XVIII, eran utilizadas por religiosos que llevaban el viático (la eucaristia que se daba a los moribundos o enfermos en peligro de muerte). La silla la transportaba quienes escoltaban al cura y las pinturas con las que está decorada representan temas relacionados con la eucaristía. Ésta del Palacio de San Benito es muy semejante a una procedente de Granada que se conserva en la Hispanic Society de Nueva York.

Cazalla de la Sierra se ha convertido en el centro de turismo rural del Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla. La zona está experimentando un auge en tiempos de pandemia dado que los confinamientos y cuarentenas han llevado a las personas a sentir el impulso de la naturaleza anhelando aire fresco y saludable. Las casas rurales de la provincia registraron el pasado año casi un 50% más de viajeros y un incremento de más de un 38% de número de pernoctaciones. Una casa rural en plena sierra realizada con tesón, sentimiento, buen gusto, amor y pasión. Una estancia ideal para descansar viviendo la experiencia de sentirte un personaje de la nobleza. Nueve habitaciones dobles, cada una con un nombre distinto y con su propia decoración. La ubicación de la casa es única, en plena sierra de Sevilla, con lo que la tranquilidad está garantizada y, convierte a la casa rural, en un lugar un lugar idílico para hacer senderismo, ciclismo, caza o cultura.
INFO
Palacio de San Benito.
Cazalla de la Sierra, Sevilla. A unos 85 Km de del aeropuerto de San Pablo. Sevilla. España




